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Terra
La Coctelera

El sueño de mi nostocarbolina

Crear, ya creado. Ese dilema se repite entre los sueños escondidos. Espontánea forma de hablar últimamente... no? Te aproximas a mi suerte, pero, etc. Quizás no somos tan desiguales!

Te lo diré mas claro, en miles de canciones y en textos te lo repetirán, pero porque repetir una palabra sin cesar... si realmente no sabes explicar, hablamos escribimos y decimos miles de frases preciosas con un significado cualificado de un sentido estimado. Jajaja pero la verdad es que nos gusta sentirnos bien y saber explicar las cosas que nos dan una orientación en esta vida, inocentemente das a entender tu moderada mente. La que tiene usted, pues yo no se bien que responder.

No todo son las palabras ni los actos, no es todo la vida ni la muerte, ni los amigos ni la familia, todo te fallara todo se suspende entre estos brazos que salen de a saber donde, la vida vida vida vida vida vida vida vida vida ciencia es vida: vino, vino tinto color de la sangre, que cara de sorprendida puse yo, al ver mi vino tinto caer en la camisa blanca francesa "muy cara" que deja traslucir los rayos del sol de las mañanas, que sueño me entra al pensar en mi rumbo a primera hora hacia el instituto. Mentiré i mentira diré... la camisa no era tan adinerada ni tan blanca como las nubes, ni tan granate el vino, por que no era vino.

 

Me ahogo al pensar que manche mi camisa verde con la sangre del único que me escucho o que creí que me escucho, mis oídos no mienten se que lo dije, también se lo que hice pues lo vi, la sangre de ese pobre animal no dejara de aparecer en mis múltiples sueños... cabezas rodaban en travesías piratas ¡incompetente inepto! Que coños mesta diciendo? No te aclaras no te entiendo... que hiciste en esas travesías con la barca de verano del señor Stigliano? Pues la verdad me acuerdo poco... me acuerdo de lo mismo que esta noche... saltaba saltaba i saltaba... jajaja como un saltamontes, era horrible ser un ser tan pequeñito i con tan poco poder, pero ¡saltaba i saltaba! como nunca salte...

 

                                                -Me falto fuerza para continuar saltando... y desperté.

                                                                                                                                                                         * lertrucks

Aprenentatge Difícil

Aprenentatge difícil
sense tu
dupte edificat sobre dupte,
el bé i el mal
constantment enfrontats.
Aprenentatge dur
sense tu
amor que no sé com donar,
ni sé com he de rebre,
el bes i la por
constantment enfrontats.
Aprenentatge conscient
sense tu
cada errada te resposta,
cada ferida té cura,
l'optimisme i el pesimisme
constantment enfrontats.
Aprenentatge dur
sense tu
buscant dins meu
el que voldria ser
i el que sóc
sense tu i amb tu.

POEMA INSPIRAT EN EL BOIG

ETERN

Camina pel món,
amb un sac de rialles,
no l' he vist mai trist.
M'explica contes de fades,
i em fa sempre feliç.
Camina pel món,
i mentre camina i camina
sap que els humans com jo
ens perdem entre odis i ambicions.
Però ell camina i camina,
potser surcant entre els camins
la seva eternitat.

(Només per a tu , 1990)

Zeitgeist -Official Release in Spanish (subtítulos en español)

un documental que creo que toda la humanidad deberia de ver...

http://video.google.com/videoplay?docid=8883910961351786332

Ántrax

1. Definición

El ántrax es una enfermedad infecciosa aguda causada por una bacteria grampositiva que se llama Bacillus anthracis que forma esporas. El ántrax ocurre con mayor frecuencia en los vertebrados menores, silvestres y domésticos (ganado vacuno, ovejas, chivos, camellos, antílopes, y otros herbívoros), pero también puede ocurrir en seres humanos cuando tienen contacto con los animales infectados o el tejido de animales infectados.
El ántrax es considerado un agente que puede ser usado en una guerra biológica.

Características
En condiciones adversas esta bacteria se transforma en espora, aumentando considerablemente su resistencia a medios ambientes hostiles. La mayoría de las esporas se destruyen con aplicación de cal, idealmente a pH 12.6-13.2, por eso a los animales infectados muertos se los entierra profundamente y se los recubre con cal viva. Para garantizar la destrucción de las esporas de ántrax, se deben calentar los alimentos a 150ºC por lo menos durante 3 horas. Los suelos alcalinos son propicios para mantener las esporas. La fase activa de la bacteria es destruida rápidamente a 60ºC por 30 minutos.

2. Transmición

El ántrax es más común en regiones agrícolas donde los animales tienen la enfermedad. Estas regiones incluyen Sudamérica, Centroamérica, Europa del sur y del este, Asia, África, el Caribe y el Oriente Medio. Cuando el ántrax afecta a los seres humanos, es normalmente por causa de exposición ocupacional a los animales infectados o sus productos. Los trabajadores que están expuestos a los animales muertos y a los productos de otros países donde el ántrax es más común, podrían resultar contaminados con B. Anthracis.
La infección de ántrax puede ocurrir en tres formas: cutánea (piel), por inhalación, y gastrointestinal. Las esporas de B. anthracis pueden vivir en la tierra por muchos años, y los seres humanos pueden resultar infectados con ántrax al tocar los productos de animales infectados o por inhalar las esporas de los productos de animales contaminados. El ántrax también puede contraerse al comer carne de animales infectados que no fue suficientemente cocida.
El riesgo de que el ántrax se contagie de persona a persona es muy poco probable. No tiene que preocuparse de contraer la enfermedad si está a cargo o si visita a un paciente que tiene el ántrax inhalado.

3. Síntomas

Los síntomas de la enfermedad dependen de la forma en la que se contrajo, pero normalmente los síntomas se presentan dentro de los primeros 7 días.
Cutáneo: La mayoría (casi 95%) de las infecciones de ántrax ocurren cuando la bacteria entra en una lesión o abrasión en la piel, como por ejemplo cuando se toca lana, pieles, cuero u otros productos de pelo de animales infectados (especialmente pelo de chivos). La infección de piel empieza como una protuberancia similar a la de un piquete insecto pero que en 1 a 2 días se convierte en una bolsa llena de líquido y después en una úlcera sin dolor, usualmente de 1 a 3 cm. de diámetro, con una característica área negra y necrótica (en el proceso de morir) en el centro. Las glándulas linfáticas en el área adyacente se pueden hinchar. Aproximadamente un 20% de los casos que no reciben tratamiento médico contra el ántrax cutáneo provocarán la muerte. La muerte es poco común si se recibe una terapia antimicrobiana apropiada.

La imagen muestra la escara negra rodeada de áreas erosionadas e intenso edema. Estas lesiones son indoloras. Las áreas de "piel seca" representan áreas de edema en resolución. Las lesiones continúan su progresión a pesar de tratamiento antibiótico. El ántrax cutáneo es autolimitado y las lesiones se resuelven sin cicatriz. Alrededor de un 20% de casos no tratados pueden progresar a formas sistémicas.
Inhalación: Los síntomas al principio pueden confundirse con los de un catarro común. Después de varios días, los síntomas pueden empeorar y convertirse en problemas graves de respiración y shock. El ántrax de inhalación generalmente es fatal.
Intestinal: La forma intestinal del ántrax puede ser el resultado de haber consumido carne contaminada y escasamente cocida y los síntomas incluyen inflamación severa del tracto intestinal. Los primeros síntomas de nauseas, pérdida de apetito, vómito, y fiebre son seguidos por dolor abdominal, vómito de sangre, y diarrea grave. En 25% a 60% de los casos de ántrax intestinal el resultado final es la muerte.

4. Vacuna

Existe ya una vacuna aprobada contra el ántrax para usarse en los seres humanos. Se estima que la vacuna es eficaz en 93% de los casos para la protección contra ántrax.
La vacuna contra el ántrax es fabricada y distribuida por BioPort Corporation, Lansing, Michigan. La vacuna es una vacuna filtrada para eliminar las células, lo que significa que en la preparación no se usa bacteria viva ni muerta. El producto final no contiene más de 2.4 mg de hidróxido de aluminio. Las vacunas de ántrax para animales no deben ser usadas en seres humanos.
El Comité de Consultoría Sobre las Prácticas de Inmunización ha recomendado la vacunación de ántrax para los siguientes grupos:

  • Las personas que trabajan directamente con el organismo en el laboratorio.
  • Las personas que trabajan con pieles de animales importadas en áreas en las que las medidas de seguridad e higiene no son suficientes para prevenir la exposición a las esporas de ántrax.
  • Las personas en áreas con altos incidentes de ántrax que tocan los productos animales que podrían estar infectados.
  • El personal militar enviado a las áreas con alto riesgo de exposición al organismo (cuando se usa como arma en guerra biológica).
  • Las mujeres embarazadas sólo deben vacunarse si es absolutamente necesario.

La inmunización consiste de tres inyecciones subcutáneas dadas cada dos semanas, seguidas por tres inyecciones subcutáneas adicionales dadas a 6, 12, y 18 meses. Después, se recomienda la aplicación de inyecciones de refuerzo cada año.
Se presentan reacciones locales leves 30% de los vacunados y consisten en poco dolor y enrojecimiento en el lugar de inyección. Las reacciones locales graves son poco frecuentes y consisten en una hinchazón extrema del antebrazo además de la reacción local. Las reacciones del sistema ocurren en menos de 0.2% de los vacunados.

Diagnóstico
Se diagnostica el ántrax por el aislamiento de B. anthracis de la sangre, lesiones de piel, o las secreciones respiratorias o mediante la medida de anticuerpos específicos en la sangre de las personas posiblemente afectadas.

Tratamiento
El tratamiento de la enfermedad se realiza con antibióticos específicos, el de mayor efectividad es la ciprofloxacina, la dosis a utilizar es de 500 mg cada 12 horas en un lapso de tiempo que varía de 20 días a meses, según la evolución de la enfermedad.

Ciprofloxacina
Acción terapéutica.
Antimicrobiano. Quinolona de segunda generación.

Propiedades.
Agente antibacteriano de efecto rápido que no presenta resistencia cruzada con las penicilinas, cefalosporinas, tetraciclinas y aminoglucósidos. Actúa por inhibición de la DNA-girasa bacteriana, interfiriendo en la replicación del DNA. En forma oral, combina una biodisponibilidad elevada con gran penetración tisular que permite su empleo como monoterapia o en combinación con otros antibióticos. Actúa sobre gérmenes grampositivos: Staphylococcus aureus, piogenes y pneumoniae, Streptococcus faecalis, Mycobacterium tuberculosis, Bacillus anthracis. Microorganismos gramnegativos: Escherichia coli, Klebsiellas, Enterobacter, Salmonella, Shigella, Proteus mirabilis, Pseudomonas, Haemophilus influenzae, Neisseria gonorrhoeae, Aeromonas, Vibrium Brucella melitensis.

Indicaciones.
Infecciones de las vías respiratorias. Bronconeumonia y neumonía lobar. Bronquitis aguda, bronquiectasias, empiema. Infecciones del tracto genitourinario: uretritis complicadas, pielonefritis, prostatitis, gonorrea. Infecciones osteoarticulares: osteomielitis, artritis séptica. Infecciones gastrointestinales: diarrea infecciosa, fiebre entérica. Infecciones sistémicas graves: septicemias, bacteriemias, infecciones de vías biliares, pélvicas y otorrinolaringológicas.

Dosificación.
La dosis se determinará por la gravedad de la infección, la sensibilidad de los organismos causales, edad, peso y función renal del paciente. Dosis media por vía oral/adultos: Infecciones del tracto urinario: 250 a 500mg cada 12h; cistitis aguda no complicada: 250mg cada 12h; durante 3 días. Infecciones de vías respiratorias, infecciones osteoarticulares, de piel y tejidos blandos: 250 a 500mg cada 12h pudiendo elevarse a 750mg c/12h en casos de mayor gravedad. Infecciones por pseudomonas en tracto respiratorio inferior: la dosis normal es de 750mg, dos veces al día. Gonorrea: dosis única de 250mg. En la mayoría de las otras infecciones 500 a 750mg dos veces al día. El período de tratamiento habitual para infecciones agudas es de 5 a 10 días y debe continuarse 3 días después de la desaparición de los signos y síntomas. En pacientes con función renal alterada: en general no es necesario ajustar la dosis, salvo en insuficiencia renal grave. En estos casos se puede reducir la dosis diaria total a la mitad. No se recomienda su empleo en niños y adolescentes en crecimiento. En caso de ser necesaria su indicación, la dosis a emplear puede ser 7,5 a 15mg/kg/día por vía oral, administrados cada 12 horas.

Reacciones adversas.
En ocasiones puede producir náuseas, diarreas, vómitos, dispepsia. Alteraciones del SNC: vértigo, cefaleas, cansancio, insomnio, temblor; en muy raras ocasiones sudoración, convulsiones, estados de ansiedad. Reacciones de hipersensibilidad, erupciones cutáneas, prurito, fiebre medicamentosa. Reacciones anafilactoides: edemas facial, vascular y laríngeo. En estos casos se suspenderá en forma inmediata el tratamiento. Pueden aparecer aumentos transitorios en las enzimas hepáticas, sobre todo en pacientes con lesión hepática previa. Trastornos de la fórmula sanguínea: muy raramente eosinofilia, trombocitosis, leucocitosis, anemia. Dolores musculares, tenosinovitis, fotosensibilidad.

Precauciones y advertencias.
Debido a los efectos secundarios que puede producir sobre el SNC sólo deberá utilizarse cuando los beneficios terapéuticos superen los riesgos descriptos; sobre todo en pacientes con antecedentes de crisis epilépticas u otros trastornos del SNC (bajo umbral convulsivo, alteración orgánica cerebral o ACV). No es recomendable su uso en el embarazo ni en el período de lactancia. En raras ocasiones se ha observado cristaluria relacionada con el empleo de ciprofloxacina, por eso los pacientes deberán estar bien hidratados y evitar una alcalinidad excesiva de la orina.

Interacciones.
Se elevan los niveles séricos de teofilina cuando se administra con quinolonas. Junto con ciclosporina, aumenta los valores séricos de creatinina. A fin de no interferir en la absorción de antiácidos (con hidróxido de magnesio o de aluminio), sólo deberá administrarse 1 o 2hs después de la ingestión de aquéllos.

Contraindicaciones.
Pacientes con hipersensibilidad a la droga y otras quinolonas. Embarazo. Lactancia. Niños.

5. Armas Biológicas

La historia de las armas de la humanidad, que probablemente se inició con el hacha de sílex, no terminó con el descubrimiento de la bomba atómica y la puesta en escena de los misiles intercontinentales. Gracias a la ingeniería genética, en los laboratorios militares secretos se cuece hoy una nueva generación de armas biológicas que puede superar las fantasías de todos los genios de la ciencia ficción.
Ya en la antigüedad, los militares estuvieron fascinados por el poder de las armas biológicas. En la época clásica y durante la dominación romana, los ejércitos tenían especialistas en envenenar las fuentes de agua potable de las que se abastecían las ciudades, e incluso en algunas ocasiones se llegaron a introducir en ciudades asediadas vasijas conteniendo humores de enfermos de cólera, peste o lepra, con la esperanza de que la epidemia acabase con las fuerzas de los defensores. Este procedimiento militar volvió a ponerse de moda durante los siglos XVIII y XIX, en que los colonos europeos aniquilaron a poblaciones enteras de nativos de los otros continentes, de forma voluntaria o involuntaria, al introducir la sífilis, la gripe, la viruela o el tifus, armas más efectivas que el acero o la pólvora.
Tras el uso intensivo de las armas químicas durante la Primera Guerra Mundial, durante la Segunda también se hicieron algunos intentos de emplear armas biológicas. Se sabe que el ejército británico lanzó como prueba gran cantidad de esporas del bacilo del ántrax sobre una pequeña isla escocesa, habitualmente desierta, llamada Gruinard. El éxito fue tal que todavía en 1979 los soldados del ejército británico tenían que hollar el suelo de la isla con trajes protectores, a fin de evitar la peligrosa infección del bazo que produce el ántrax y que generalmente lleva a la muerte.
Entre 1940 y 1944, los japoneses fueron mucho más lejos en la aplicación de armas biológicas. Por primera vez en la historia se bombardearon, en la campaña contra Corea y Manchuria, once ciudades chinas con bombas que contenían material contaminado por peste y tifus. La cifra de muertos que produjeron estas armas biológicas entre la población civil nunca ha sido evaluada. En campos de concentración de prisioneros de guerra, los japoneses inyectaron a tres mil prisioneros chinos, mongoles, británicos, americanos y coreanos, soluciones con principios activos de diversas enfermedades epidémicas; como mínimo unos mil prisioneros fallecieron en estos experimentos.
Tras la Segunda Guerra Mundial, en los años 50 y 60, el Gobierno de los Estados Unidos instaló en el estado de Maryland un complejo de laboratorios militares conocido como Fuerte Detrick. En sus mejores días llegaron a trabajar en él un millar de científicos dedicados a la investigación de armas biológicas. Y en 1970 Nixon declaró que el gobierno iba a renunciar a desarrollar armas biológicas con fines ofensivos. Dos años después, en abril de 1972, se firmaba simultáneamente en Londres, Moscú y Washington el Acuerdo Internacional sobre Armas Biológicas, que prohibía el desarrollo, fabricación y almacenamiento de armas biológicas con fines bélicos. Hasta la fecha, aparte de Estados Unidos, Gran Bretaña y la ex URSS, han firmado dicho acuerdo casi 130 estados de todo el mundo. De esta forma, a principios de la pasada década parecía que la humanidad iba a verse libre de este tipo de armamento.
De hecho, los gobiernos estadounidense y soviético renunciaron a seguir financiando estos proyectos porque los expertos señalaron que, en relación con las armas atómicas y químicas, las armas biológicas no eran suficientemente operativas. Dichas armas continuaban teniendo el problema, que ya sufrían en la antigüedad, de que podían volverse contra los mismos agresores, lo que implicaba todo un programa de vacunas para los ejércitos que las empleasen; además, en su manipulación existían también graves riesgos.

La era de la ingeniería genética.
Los militares no podían imaginarse que solo un año después de la firma del mencionado tratado, iba a ocurrir un acontecimiento que revalorizaría las armas biológicas. En 1973, en la Universidad de Stanford en California, los biólogos Stanley Cohen y Herbert Boyer consiguieron transferir por primera vez genes ajenos al material hereditario de determinadas bacterias.
Este gran salto sobre los mecanismos de seguridad que protegen la materia hereditaria en las especies vivientes vino a reanimar la moribunda investigación en torno a las armas biológicas. Los microorganismos patógenos que antes eran difíciles de obtener y cuyo manejo exigía enormes precauciones podían desde ese momento ser diseñados de nuevo, adaptándolos a las necesidades militares. Con las nuevas técnicas de recombinación genética se abría para los expertos militares del Pentágono un abanico de posibilidades inimaginable dos años antes. Este renovado interés por las armas biológicas recombinadas por medio de la ingeniería genética se demuestra examinando las cifras del presupuesto estadounidense de los años 80.
Desde 1980 a 1987, el Pentágono incrementa sus inversiones en investigación y producción de armas biológicas y químicas en un 554% con respecto a años anteriores, invirtiendo nada menos que 1.440 millones de dólares en estos proyectos. A la investigación de armas biológicas se destinan en 1986 casi 90 millones de dólares, mientras el número de proyectos de manipulación genética financiados por el Ministerio de Defensa estadounidense ha pasado de 0 en 1980 a más de 200 en el presente año.
Las instalaciones de Fuerte Detrick fueron remozadas a principios de los ochenta y vuelven a acoger científicos. En diversos laboratorios construidos bajo la máxima seguridad, investigadores del USAMRIID (Instituto Médico del Ejército de los Estados Unidos para el estudio de Enfermedades Infecciosas) estudian el efecto de los virus de Lasa, Ébola o Chikungunya, o de virus de la viruela, fiebre amarilla, encefalitis equina, gripe, enfermedad de Marburg y la fiebre del Rift. De gran interés militar en Fuerte Detrick son también las bacterias del ántrax, el botulismo, la brucelosis, la peste, el tifus y las esporas de tétanos, así como otras veinte clases de toxinas tales como los venenos de serpientes, setas, escorpiones y algas.
Curiosamente, la investigación y producción de armas biológicas a través de la ingeniería genética ni tan siquiera viola las reglas del tratado internacional de prohibición de armas biológicas firmado en 1972. Según tal acuerdo, se tolera la producción de determinadas cantidades de armas biológicas con fines estrictamente defensivos. Y aquí empieza la ambivalencia del acuerdo, puesto que en ningún otro sector militar como en el de la guerra biológica es tan difícil marcar la diferencia exacta entre qué es ofensivo y qué defensivo: el estado potencialmente agresor con este tipo de armas debe empezar necesariamente por elaborar toda una serie de vacunas a fin de inmunizar sus propias fuerzas; es decir, un ataque en este campo presupone prepararse antes para la defensa, crear nuevas vacunas. Mientras que la creación de gérmenes patógenos recombinados genéticamente puede lograrse en algunos meses, elaborar las vacunas pertinentes -caso de que existiesen- requiere una tarea de años.

Los horrores de estas armas.
Una pregunta se impone: ¿cómo serían estas armas? ¿cuáles son sus efectos?. Científicos que han trabajado en proyectos militares de este tipo, como el catedrático de biología molecular Doctor Michael Breindl, de la Universidad de San Diego, afirman lo siguiente: «Existen planes, por ejemplo, para recombinar genéticamente una bacteria de la flora intestinal inofensiva, la Escherichia coli, obteniendo un arma terrible. Para empezar, a través de genes de resistencia se le podría hacer inmune a la acción de los antibióticos; luego podría elevarse su resistencia contra los ácidos intestinales a fin de asegurar su libre circulación por todo el aparato digestivo, además se le podrían implantar genes de toxinas procedentes de otros organismos, como una toxina neural u otras que detuviesen la acción coagulante de la sangre. Finalmente, se le podría insertar un gen del tipo «invasor», que permitiría a la bacteria penetrar desde la pared del intestino en los tejidos interiores y las células del organismo. La bacteria así recombinada podría escaparse de la acción de defensa del organismo y verter sus toxinas directamente en los tejidos celulares».
Lo triste de toda esta explicación es que la mayoría de los procesos de laboratorio que describe el Doctor Breindl no son ciencia ficción, pues ya se han conseguido realizar o son de práctica corriente en el mundo de la ingeniería genética.
Por lo que se conoce actualmente, los técnicos estadounidenses que trabajan para el estamento militar han conseguido secuenciar y clonificar los genes de diversos venenos biológicos. Ya se conocen las estructuras genéticas del ántrax, el botulismo, el cólera, la difteria, el tétanos y la toxina del veneno de determinadas serpientes. El conocimiento de las secuencias genéticas significa que en cualquier momento los científicos pueden producir de forma rápida, sencilla y barata enormes cantidades de estos venenos. En el proyecto USAMRIID de Fuerte Detrick se han empezado a insertar genes del veneno de serpiente en el DNA de colibacterias de tipo E. Por supuesto que la posición oficial ante estos experimentos es que se realizan con fines estrictamente médicos, en aras de obtener nuevas vacunas. Algunos militares han llevado la ironía hasta el extremo de afirmar que estos experimentos también se hacen pensando en la salud de los países del Tercer Mundo: «En países donde anualmente mueren 40.000 personas por mordedura de serpiente -argumentan los generales- nuestras vacunas y nuestros experimentos sobre la toxina del veneno de cobra pueden ser de gran utilidad».
En Fuerte Detrick también se está trabajando en la obtención sintética de sustancias venenosas, como por ejemplo el veneno de un hongo llamado tricoteceno, asimismo conocido como «lluvia amarilla», un veneno trescientas veces más activo que los gases químicos convencionales que atacan al sistema nervioso central. Se tiene además conocimiento de que el Pentágono se ha gastado 1,3 millones de dólares en secuenciar el gen que codifica a la enzima acetilcolinesterasa. Esta enzima es fundamental para regular la acción de los neurotransmisores de determinadas funciones cerebrales. Según informes del Instituto de Investigación para la Paz de Estocolmo, estos conocimientos pueden posibilitar la producción de toxinas especializadas en atacar ciertos centros nerviosos. Según la mayoría de los expertos, las toxinas son las armas biológicas recombinadas genéticamente que más posibilidades tienen de ser empleadas en un conflicto que exigiese la aplicación de este tipo de armas. Su producción por métodos de ingeniería genética es fácil y de muy bajos costos.
Aquí también debe destacarse la gran manejabilidad de dichas armas y sus facilidades de producción, lo que hace que su almacenamiento sea obsoleto. Expertos europeos y norteamericanos coinciden en indicar que un Estado que desee producir armas biológicas recombinadas por la tecnología genética solo necesitaría una instalación frigorífica con unas 200 probetas llenas de material y cultivos originales, más la infraestructura de un laboratorio farmacéutico convencional. El resto de las operaciones, es decir el transporte, llenar con los virus las cámaras huecas de las bombas, los aerosoles, etc., se podrían realizar con la misma infraestructura militar existente para las armas químicas.
En cuanto a su aplicación directa, los militares piensan que el aerosol es el mejor vehículo para expandir las armas biológicas entre la población y los ejércitos enemigos. El sistema de aerosol permite proyectar virus y bacterias manipulados genéticamente en grandes nubes hacia áreas determinadas. Desde 1984, el ejército de Estados Unidos trata de crear en Dugway (Utah) una gigantesca instalación para la dispersión de armas biológicas a través de aerosoles; el presupuesto se cifra en 2.300 millones de dólares.
En lo que respecta a los efectos de estas armas sobre las personas, nos encontramos con la problemática de siempre cuando se valoran los resultados de la ingeniería genética: ignorancia absoluta. No obstante, es muy probable que estas armas multipliquen varias veces los horrores y el poder mortífero que siempre han poseído las armas biológicas convencionales. Sabemos, por ejemplo, que bastan unos pocos cultivos para poder infectar a una población de millones de personas con ántrax, fiebre amarilla o peste, enfermedades de alta mortalidad; sin embargo, la mayoría de estas enfermedades epidémicas son bien conocidas, por lo que el estado agredido podría, dentro de ciertos límites, organizar actividades terapéuticas contra la epidemia. Eso sería casi imposible si los virus y bacterias agresores se hallan recombinados genéticamente, ya que la experiencia de la medicina oficial con esos seres manipulados es nula.


VIRUS Y BACTERIAS CON LOS QUE SE EXPERIMENTA MILITARMENTE.

Tipo de microbio.

Enfermedad.

Factor de contagio.

Mortalidad (sin tratamiento).

Virus.

Encefalitis venezolana.

bajo.

baja.

Virus.

Encefalitis equina oriental.

bajo.

alta (60%).

Virus.

Enfermedad de Margburg.

alto.

alta.

Virus.

Fiebre amarilla.

bajo.

alta (40%).

Virus.

Fiebre Chikungunya.

bajo.

muy baja.

Virus.

Fiebre Dengue.

bajo.

muy baja.

Virus.

Fiebre del Rift.

pobre.

alta.

Virus.

Gripe.

muy alto.

baja.

Virus.

Viruela.

muy alto.

alta.

Bacterias.

Ántrax.

bajo.

casi siempre mortal.

Bacterias.

Brucelosis.

cero.

intermedia (25%).

Bacterias.

Cólera.

alto.

alta (85%).

Bacterias.

Enfermedad del legionario.

cero.

alta.

Bacterias.

Muermo.

cero.

casi siempre mortal.

Bacterias.

Peste pulmonar.

alto.

casi siempre mortal.

Bacterias.

Tifus.

alto.

baja (10%).

Bacterias.

Tularemia.

bajo.

intermedia.

Otros riesgos de las armas biológicas.

Por supuesto que los militares y políticos afirman que dichas armas jamás se emplearán con fines ofensivos y que se investigan y producen para mantener la paz. Pero independientemente del cinismo -consciente o inconsciente- que implican estas afirmaciones, la mera investigación en esta área puede implicar graves riesgos para la población que habite en las cercanías de los laboratorios y el transporte de las armas puede comportar graves riesgos.
Sobre este tema existe un desgraciado precedente que sucedió en la ciudad de Birmingham. El catedrático de virología de la Universidad de Birmingham, Henry Bedson, tenía instalado un laboratorio semiprivado en el primer piso de una antigua edificación en donde también existían otras instalaciones pertenecientes a la Universidad. En 1978 se hallaba trabajando él con otros asistentes en su laboratorio con cultivos del virus de la viruela. A las pocas semanas de haber manipulado los virus, se dio sorprendentemente en la misma ciudad un caso grave de viruela en una chica joven: Janet Parker. Casualmente, la muchacha fue internada en el hospital donde trabajaba el profesor Bedson y a éste se le heló la sangre cuando supo que Janet trabajaba como fotógrafa para el Instituto Anatómico de la Facultad de Medicina de la ciudad, ya que el Instituto se hallaba precisamente sobre su laboratorio. El 11 de septiembre de 1978 moría Janet Parker víctima de la viruela, pero un par de días antes el Doctor Bedson se había suicidado seccionándose la garganta con unas tijeras de césped. Técnicos de la Universidad que semanas después reconstruyeron el contagio de Janet Parker, llegaron a la conclusión de que los virus habían subido al piso superior a través de un respiradero de reducidas dimensiones, adyacente a la habitación donde trabajaba Janet. También indicaron que el laboratorio del Doctor Bedson no cumplía al cien por cien las líneas de seguridad marcadas por la OMS.
El caso Parker-Bedson es una muestra de los riesgos potenciales para la población que conlleva la investigación con microorganismos; en especial en Europa, donde en varios países los Ministerios de Defensa han encargado proyectos de investigación de ingeniería genética a laboratorios y equipos investigadores pertenecientes a las Universidades. Aunque en los laboratorios en donde se realiza manipulación genética de microorganismos, las medidas de seguridad se rigen por las directrices de Asilomar que son mucho más estrictas que las de los laboratorios convencionales (el contar con circuitos de reciclado de agua y aire propios y de compuertas de descontaminación en sus comunicaciones en el exterior), en los últimos años la mayoría de los laboratorios, tanto privados como estatales, en donde se practica la ingeniería genética han empezado a apartarse de estas severas reglas. En la actualidad se llevan a cabo en empresas multinacionales numerosos experimentos de manipulación genética en laboratorios semiconvencionales. En cuanto a los riesgos del transporte o de un sabotaje mencionaremos brevemente que en septiembre de 1981 desaparecieron de Fuerte Detrick 2,3 litros del virus Chikungunya, cantidad suficiente para infectar a toda la humanidad con fiebres tropicales. Hasta hoy el Pentágono no ha podido averiguar dónde fue a parar tan peligrosa arma.

El futuro de las armas biológicas.
Como acabamos de comprobar, las técnicas de ingeniería genética no solo están al servicio de fines altruistas, de carácter médico o económico-social, sino que al mismo tiempo se emplean con fines totalmente militares, pues no en vano se trata de una tecnología capaz de aniquilar a millones de seres humanos en un corto espacio de tiempo. La posibilidad -atractiva para los militares- de crear un germen que actúe solo contra determinadas poblaciones, poseyendo al mismo tiempo una vacuna que haga inmune al agresor a sus efectos se está convirtiendo en realidad en la era de la ingeniería genética.
Existe un interesante paralelismo entre las armas biológicas recombinadas genéticamente y la energía nuclear en cuanto a fines bélicos se refiere. Ambas armas tienen un efecto aniquilador parecido, pues, en algunos casos las armas biológicas pueden tener un radio de acción letal todavía más amplio que las radiaciones ionizantes de origen nuclear, tanto las armas atómicas como las biológicas «contaminan» durante decenios los territorios donde son aplicadas, y ambos sistemas conllevan un alto riesgo de manipulación y de producción. Sin embargo, en algunos aspectos las armas biológicas pueden ser para los militares y políticos más atractivas que las atómicas: no destruyen la infraestructura del país conquistado, solo -al estilo de la bomba de neutrones- aniquilan a la población humana; y si además el país agresor se halla en posesión de una vacuna efectiva contra la epidemia, su población y su ejército pueden ocupar sin grandes problemas el territorio conquistado a pesar de la contaminación biológica. Por todas estas razones creemos que en los próximos decenios proliferarán los proyectos y centros dedicados a la investigación de armas biológicas en todo el mundo.

Trabajo enviado por:
Dr. Daniel Longo Farmacéutico
daniell[arroba]cvtci.com.ar

http://www.monografias.com/trabajos10/antrax/antrax.shtml

...Finntroll...

Finntroll - Ursvamp

Finntroll - Rivfader

Finntroll - Trollhammeren

Nils Petter Molvaer

Nils Petter Molvaer es un grupo que conecta extremos estilísticos como jazz, ambient, house, electrónica y breakbeat, suena a paisajes sonoros de profunda intensidad, muy mentales.

Nils es un trompetista compositor y productor nacido el "1960" en Sula "Noruega", desde pequeño exploro y estudio en profundidad el jazz ya que su padre era músico. Empezo el conservatorio de Trondheim, despues de avandonar su ciudd natal en "1979".

El tio empezo abrir su mente y a crear su estilo, entendia tanto del tema que su reputacion dava a oir que era "uno de los más interesantes talentos emergentes en la escena Noruega". Tiene muxo interés por el sonido acústico y el eléctrico de ai nos da a entender un poco mas su dominio para mezclar pop, rock y funk y su forma de plasmarlo en el jazz contemporáneo. Su forma de entender la musica y plasmarla, lo llevó a ser uno de los excepcionales músicos más solicitados de Oslo.

Nils Petter fichó rápidamente a Manfred Eicher, junto a artistas como Roby Schulkowsky para formar parte de su nómina de músicos y sesiones de estudio para el sello ECM, después de su etapa en el combo de jazz noruego Masqualero.

Su álbum de debut como líder lo grabó en "1997". ("Khmer" centra su discurso en una amalgama de improvisación nunca vista y en ritmos circulares desesperadamente hipnóticos. La respuesta de crítica y público fue excepcional, y fue galardonado con el Premio de la Crítica Alemana y con un Grammy noruego) .

La esperadísima continuación de "Khmer", editada por ECM en mayo del 2000 y titulada "Solid Ether", fue un paso adelante en la interacción de Molvaer y la cultura de clubes. La idea que da unidad a "Solid Ether" es la de que una pieza musical nunca está realmente acabada, y que la producción y la composición son procesos en constante evolución. "El Éter (Ether) no existe, cómo puede ser entonces sólido? Es una paradoja - como la propia vida".

Con este convencimiento Nils Petter tuvo la idea de remezclar "Solid Ether". Las remezclas de artistas como Funkstoerung, Bill Laswell, Herbert, Joakim Lone o Cinematic Orchestra resultaron en "Recoloured - The Remix Album", editado en abril del 2001.

"np3", nos muestra a Nils Petter evolucionando sobre los conceptos que ya trabajó en "Solid Either" y "Khmer", encontrando el camino para la perfecta interacción entre elementos absolutamente dispares y combinando de manera sorprendente diferentes estructuras musicales. Una presencia muy importante en "np3" es el apasionado y creativo uso que Molvaer hace de la tecnología para crear música con verdadera almaLos tiempos cambian, los sonidos cambian, la música cambia: "Pertenecer a una generación que no creció bajo la influencia de los standards tradicionales, ésta es una de las claves de mi tradición…"

Intentando explicar su música, la magia que contiene puede ser destrozada. La música habla por sí misma.

Es un grupo precioso "o un musico muy crak" que todo el mundo deberia descubrir.

"texto retocado" http://www.animadas.com/artistas/nils_petter_molvaer.htm

Mutilación genital

Millones de mujeres, víctimas
de una práctica abominable

María Esther Espinosa C. Sintió que el mundo ahí había terminado, a sus escasos cinco años no entendía por qué estaba sufriendo tanto. La madre le tomaba de las manos y "cariñosamente" le decía que si se movía le iba a doler más. Waris Dirie corrió con suerte después de su circuncisión, no así sus primas y su hermana, quienes pasaron a formar parte de las estadísticas de muertes por la práctica de este método milenario de tortura en países asiáticos y africanos.

Quien la ve con esa seguridad con que porta los modelos de los diseñadores más famosos del mundo, no podría imaginar lo dura que fue su vida. El delito de Waris fue, simplemente, ser mujer y haber nacido en un país africano.

"Jamás olvidaré a la vieja que esgrimió el cuchillo oxidado, mientras mi madre me abrazaba, rogándome que me quedara quieta para que doliera menos", recuerda la modelo.

Así como ella, miles de niñas de países asiáticos y africanos siguen siendo objeto de este tipo de violencia. Se calcula que actualmente hay en el mundo entre 85 y 114 millones de mujeres a quienes se les ha practicado la mutilación genital.

A los pocos años de que Waris sufrió en carne propia una de las peores torturas: "La mutilación de sus órganos genitales", sus padres la obligaron a casarse con un sexagenario, cuando ella contaba sólo con 13 años de edad. Después de eso huyó a Londres, en donde por su estatura, belleza y cuerpo escultural llamó la atención de los más exigentes diseñadores.

La circuncisión femenina está destinada, principalmente, a impedir que la mujer sienta placer y evitar que se convierta en una mujer "ligera".

La escritora estadounidense Susan Sontag, entrevistada por la revista Paula, declaró que "mientras queden mujeres en el mundo a las que se les extirpe el clítoris, no me digan que el feminismo es un movimiento superado".

Al igual que sucedía con el cinturón de castidad, el nombre más familiar de la circuncisión femenina ha ocultado la verdadera naturaleza de esta práctica, explica Rosalind Miles, en La mujer en la historia del mundo.

La mutilación de las mujeres, que supone la amputación de todos los órganos femeninos externos, no tiene comparación con la extirpación del prepucio de los hombres. "La operación que se efectuaba en los genitales femeninos y que después del Islam se extendió ampliamente por todo Medio Oriente y Africa. Donde todavía existe, es tan espantosa que el hecho de que todavía sobreviva sólo puede explicarse por una completa y total ignorancia".1 La autora del libro explica detalladamente cómo es el procedimiento para llevar a cabo la mutilación:

"… En una ceremonia privada en la que sólo participan mujeres, la practicante o circuncisora, canta ‘Ala es grande y Mahoma es un profeta: que Ala aleje a todos los demonios’, opera a una niña cuya edad puede oscilar entre los cinco y ocho años con una afilada piedra, una cuchilla de hierro o un trozo de vidrio. En la primera fase se extirpan por completo todo el clítoris y la vaina. A continuación se extirpan los labia minora y la mayor parte de la carne que forma los labia majora. Los colgajos de piel que quedan se unen y sujetan con espinas, eliminando así la abertura vaginal, a excepción de una pequeña hendidura que se deja abierta con una diminuta tablilla de madera y/o lengüeta para permitir el paso de la orina y flujo menstrual."2

El ritual continúa con la colaboración de la madre y las invitadas, quienes introducen los dedos en las heridas para "verificar el trabajo", después van metiendo tierra y ceniza para parar la sangre. Al concluir con la operación a la circundada se le atan "las piernas, desde las caderas hasta los tobillos, durante cuarenta días a fin de asegurar que la piel cosida cicatrice correctamente y no se abra de nuevo. Mientras dura todo esto, sus parientas la sujetan y ella está completamente consciente".3

Aunque, tristemente, para algunas pasa el peligro; para otras, por desgracia, después de la verificación vienen las consecuencias. En primer lugar, este procedimiento es realizado en muchas ocasiones, "por una vieja mujer con vista defectuosa y manos temblorosas sobre el suelo de una tienda o choza de fango mal iluminada".4

Las consecuencias de esta "operación" son fáciles de adivinar: hemorragias, infecciones de la pelvis, cortes en la uretra, la vejiga y ano, formación de abscesos en la vulva, incontinencia y retención urinaria, dolores, septicemias, esterilidad y tétano. Estas mutilaciones pueden también acarrear graves perturbaciones psicológicas, dolores intensos durante el acto sexual, la ausencia de orgasmos y, en muchos casos, desencadenan la muerte. La intervención médica sólo se permite en los casos cuando la cicatriz formada en la vulva es tan grave que impide caminar.

Para Rosalind Miles la amputación femenina era y sigue siendo una práctica grave aunque lícita y culturalmente aceptada en ciertas regiones. Sin estar limitada a un solo lugar o periodo ha significado el uso de la máxima violencia sexual.

Millones de mujeres Layinka Koso-Thomas, médico de Freetown (Sierra Leona), en ocasión del XIII Congreso Internacional sobre Esterilidad y Fertilidad, aseguró que sólo en Africa más de 80 millones de mujeres han sido circuncidadas.

La mutilación y las complicaciones que llevan consigo este tipo de intervenciones son la principal causa de esterilidad en los 28 países africanos donde se practica. Entre 15 y 20% de las niñas que pasan por las manos de las comadronas se convierten luego en mujeres estériles.

En Africa hay tres formas de mutilación femenina, las cuales se realizan entre los primeros días de vida de una niña y sus 18 años: la clitoridoctomía (la extirpación del clítoris). Es realizada principalmente en los países musulmanes y afecta de diez a 20 millones de mujeres. La excisión se realiza en casi toda Africa, tanto por musulmanes, cristianos o animistas, consiste en cortar no sólo el clítoris sino también los pequeños labios que bordean la vagina; 35 millones de mujeres la padecen. Finalmente está la infibulación, después de cortar el clítoris –labios grandes y pequeños– se sutura con un hilo los bordes de la vulva.

Con esta "operación" se obstruye casi en su totalidad la vagina, sólo se deja libre, en teoría, un pequeño orificio para permitir que la sangre de las menstruaciones y la orina se evacúen. Esa mutilación se realiza en la parte norte del Africa negra y afecta a más de 30 millones de mujeres.

Koso-Thomas, quien ha investigado durante años este tipo de tortura, explica que en Sudán, Malí y Somalia, casi la totalidad de las mujeres están infibuladas. Si uno de los objetivos para llevar a cabo este tipo de salvajadas es que la mujer sea siempre fiel no se consigue. Según Koso-Thomas, "la mujer insatisfecha debido a estas mutilaciones, va de compañero en compañero, en la búsqueda de un eventual placer sexual, multiplicando las aventuras".

Muchas lo aceptan Lo más curioso e increíble es que esta práctica recomendada e incluso impuesta por los hombres, es ampliamente aceptada por las mujeres. Las madres llevan o acompañan a sus hijas. Ellas pasaron por lo mismo, pero pareciera que no hay memoria. Están al lado de sus hijas "brindándoles su apoyo".

Quienes realizan la amputación son mujeres que adquieren mayor estatus y reconocimiento social. Además de su edad, que les hace imponer respeto, ellas son, en efecto, poseedoras de recetas tradicionales que les permiten curar una herida o contrarrestar los efectos del veneno de una serpiente, por ejemplo.

A pesar de las campañas internacionales para erradicar esta práctica y pese a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud que, en nombre del respeto de los derechos humanos, prohíbe a los médicos participar de una u otra forma en esta actividad, se sigue practicando en Africa, en donde ningún país le ha declarado abiertamente la guerra. Es más fácil derrumbar estructuras sociales que mentales.

Un caso entre miles Para Adelaine Abankwah, la vida tampoco ha sido fácil: tras huir de Ghana, su país natal, para salvarse de la mutilación genital, en marzo de 1977 llegó a Estados Unidos sólo para ser encerrada.

Adelaine es una entre miles de mujeres que emigran de su país hacia Estados Unidos cada año por persecuciones de este tipo: violación masiva, mutilación genital, ser forzadas al aborto o al matrimonio. Pero aquí hay otra injusticia. Esperando ser protegidas por un Estado que se dice democrático, sólo encuentran las rejas en cuanto llegan.

Su historia no es diferente a la de otras chicas; Adelaine la describe así: "Mi madre era la reina de nuestra tribu. Había estado enferma, pero era fuerte y yo no esperaba que ella muriera. Pensaban que seguramente me casaría con mi novio. Sin embargo, ella murió y, por tradición, su hija primogénita se convertiría en reina. Para subir al trono debes ser vir gen y mi abuela planeó un matrimonio para mí. Yo le dije que tenía novio y que en cuanto me revisaran antes del matrimonio se darían cuenta que no era virgen. Ellos intentaron castigarme cortándome los genitales".5

A diferencia de otras comunidades africanas que tienen este tipo de métodos hacia las mujeres, la tribu de Adelaine no es musulmana, pero utilizan la mutilación genital femenina como castigo. Por eso ella escapó hacia Estados Unidos.

Kassindja llegó al vecino país del norte cuando tenía 17 años, procedente de Togo escapando de que la operaran, pero al llegar pasó dos años tras las rejas, hasta que organizaciones feministas la apoyaron y logró salir libre. Es increíble que se continúe con este tipo de tortura en los albores del siglo XXI. Pero es bien cierto que los humanos carecemos de memoria histórica, para muestra basta un botón: Kosovo.

Mientras existan mujeres como la modelo Waris, la lucha no está perdida y ojalá algún día esta práctica tan aberrante llegue a erradicarse en el mundo entero __________________________
Notas 1 Rosalind Miles, Historia de la mujer en el mundo, p. 116.
2 Op cit, p. 117.
3 Ibídem.
4 Ibídem.
5 Marie Claire, año 9, núm. 6, junio, 1998.

María Esther Espinosa C. estudió Periodismo y Comunicación Colectiva en la ENEP Aragón.